Que, ¿por qué digo esto?, pues porque a raíz de presentarnos, mi blog y yo, en una de las comunidades en las que me invitaron a participar en G+, se puso en contacto conmigo otra blogger residente también en León, aunque mexicana, o mexica-ñola, como ella se define en su blog, "Desmadreando" en el que de una forma divertida y con mucho humor, afronta las dificultades con las que se encuentra día a día, una madre primeriza.
Tras una pequeña conversación y el propósito firme de conocernos en persona, me dijo que su peque cumplía 2 añitos y me propuso hacerle unas galletas con uno se sus personajes favoritos, Peppa pig.
En un principio me sorprendió, no supe como reaccionar, pero la verdad, no tardó mucho en convencerme.
Nuevo reto galletero y misión cumplida, porque cuando el pasado jueves les llevé las galletas y las vio su niña (a la que ella, que si que es un "biiiicho" ;P, llama "Critter" en su blog), me regaló la sonrisa más preciosa que nadie pueda imaginar y cual Gollum en "El señor de los anillos" la cogió entre sus manitas y no hubo forma humana de quitársela, ni con engaños, ni con promesas, jeje, sólo le faltó decir "Mi galleeetaaa".
"Desmadre", me ha encantado conocerte y a "Critter", más ;P
Y aquí tenéis las galletas de la cerdita en cuestión, con su corona de princesa de cumple.
Están decoradas con fondant de sabor a vainilla, de la marca Funcakes, teñido con colorantes alimentarios Americolor y tanto la corona, como la silueta de Peppa pig, están recortadas a mano. La sonrisa, las pupilas y la nariz están pintados con rotuladores de tinta comestible Rainbow dust.
¿Os han gustado?
La próxima receta prometo que no será dulceeee... o no, quién sabe.







